¿Qué hace un perito en accidentes de tránsito?
Actualizado: hace 2 horas
Un perito en accidentes de tránsito es el profesional que reconstruye, con fundamento técnico, cómo ocurrió un siniestro vial: qué velocidades llevaban los vehículos, qué trayectorias siguieron, dónde se produjo el impacto y qué factores intervinieron. Su informe es la base sobre la que después se discuten responsabilidades, ante un juez, un tribunal arbitral o una compañía aseguradora.
Llevo más de cuatro décadas dedicado a esta disciplina, y una de las preguntas que más recibo —de particulares, pero también de abogados que recién empiezan a trabajar con estos casos— es, justamente, en qué consiste el trabajo en la práctica.
Reconstruir el hecho, no confirmar una versión
Lo primero que quiero aclarar es algo que parece obvio pero no siempre se entiende así: el trabajo de un perito no es validar lo que alguien dice que pasó. Es investigar qué pasó, con independencia de lo que las partes declaren. Muchas veces las versiones de conductores y testigos son sinceras, pero están condicionadas por el shock del momento, por ángulos de visión limitados, o simplemente por la memoria. La reconstrucción técnica busca datos que no dependen de la percepción de nadie: marcas de frenado, deformaciones de la carrocería, posición final de los vehículos, daños en la vía, entre otros elementos.
De qué se ocupa concretamente
En un caso típico, mi trabajo incluye:
- Relevamiento del lugar del hecho, cuando es posible hacerlo a tiempo, o análisis de la documentación existente cuando no.
- Análisis de la dinámica del accidente: cómo se movían los vehículos antes, durante y después del impacto.
- Cálculo de velocidades a partir de evidencia física —marcas de frenado, deformación, distancias de proyección—, no de estimaciones.
- Evaluación de factores concurrentes: estado de la vía, condiciones de visibilidad, posibles fallas mecánicas.
- Redacción de un informe pericial que exponga esos hallazgos con un fundamento que pueda sostenerse ante cualquier instancia judicial.
Cuándo interviene un perito
No hace falta que haya un juicio en curso para que tenga sentido una consulta. En mi experiencia, hay tres momentos frecuentes:
Antes de iniciar una acción legal, para evaluar si el caso tiene sustento técnico.
Durante un proceso judicial, como perito de parte, aportando una mirada independiente de la del perito de oficio.
Ante un reclamo a una aseguradora, cuando la versión de los hechos que maneja la compañía difiere de lo ocurrido.
Por qué importa que el informe sea sólido
Un informe pericial débil —basado en supuestos, sin respaldo en evidencia física verificable— rara vez resiste un interrogatorio. He visto casos donde una reconstrucción rigurosa cambió por completo lo que parecía evidente a primera vista, y otros donde lo que se presentó como prueba técnica no era más que una opinión disfrazada de cálculo. La diferencia entre uno y otro suele decidir el resultado del caso.
Si está evaluando si su caso amerita este tipo de análisis, ofrezco una consulta inicial sin cargo para revisarlo.

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